¿Qué es la proteína?
La proteína, también llamada proteína, es uno de los tres macronutrientes principales (junto con los carbohidratos y las grasas) y un componente fundamental de la vida. Está compuesta por aminoácidos, necesarios para la formación, reparación y función de todas las células del organismo.
Aproximadamente entre el 15 y el 20 % del cuerpo humano está compuesto por proteínas, sobre todo en los músculos, la piel, los órganos, las enzimas, las hormonas y el sistema inmunitario. Sin un aporte suficiente de proteínas, el organismo no puede formar células nuevas, mantener la musculatura ni llevar a cabo procesos metabólicos importantes.
Estructura y tipos de proteínas
Las proteínas están compuestas por aminoácidos unidos entre sí mediante enlaces peptídicos. En total existen 20 aminoácidos proteinogénicos, de los cuales 9 son esenciales; es decir, deben obtenerse a través de la alimentación, ya que el organismo no puede producirlos por sí mismo.
Aminoácidos esenciales:
Leucina, isoleucina, valina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano e histidina
Aminoácidos no esenciales:
Pueden ser producidos por el propio organismo (por ejemplo, alanina, glutamina y glicina).
Las proteínas de alta calidad contienen todos los aminoácidos esenciales en una proporción óptima (por ejemplo, las de origen animal o ciertas combinaciones vegetales).
Fuentes importantes de proteínas
Fuentes animales:
Fuentes vegetales:
-
Legumbres (lentejas, frijoles, garbanzos)
-
Soja y tofu
-
Quinoa, amaranto
-
Frutos secos, semillas y productos integrales
Mediante una combinación adecuada, por ejemplo, cereales + legumbres (como arroz con frijoles o pan con hummus), se puede aumentar considerablemente el valor biológico de las proteínas vegetales.
¿Cómo actúa la proteína en el organismo?
1. Formación y mantenimiento de los músculos:
Las proteínas son la sustancia fundamental de la musculatura. Favorecen el crecimiento, mantenimiento y regeneración muscular, especialmente después de la actividad física. El aminoácido leucina desempeña un papel clave, ya que activa la síntesis de proteínas musculares.
2. Estructura y formación celular:
La proteína forma parte de la piel, el cabello, las uñas, los huesos, los tendones y el tejido conjuntivo. Proporciona firmeza, elasticidad y estabilidad a todas las estructuras del organismo.
3. Enzimas y hormonas:
Muchas enzimas y hormonas están compuestas por proteínas. Regulan procesos vitales como la digestión, el metabolismo, la división celular y la transmisión de señales.
4. Sistema inmunitario:
Los anticuerpos (inmunoglobulinas) están compuestos por proteínas y son esenciales para la defensa contra los agentes patógenos.
5. Transporte y almacenamiento:
Las proteínas transportan nutrientes (p. ej., la hemoglobina transporta oxígeno y la transferrina, hierro) y almacenan sustancias importantes.
6. Fuente de energía (en caso de necesidad):
Cuando la ingesta energética procedente de carbohidratos o grasas es insuficiente, las proteínas pueden utilizarse para la obtención de energía, aunque a costa de la masa muscular.
Beneficios de una ingesta suficiente de proteínas
-
Promueve el aumento de masa muscular y la recuperación
-
Favorece el mantenimiento de la masa muscular durante la pérdida de peso
-
Proporciona saciedad prolongada y niveles estables de glucosa en sangre
-
Fortalece el sistema inmunitario, la piel, el cabello y las uñas
-
Favorece la producción de hormonas y enzimas
-
Contribuye a la formación saludable de células y a la cicatrización de heridas
Ingesta diaria recomendada de proteínas
Según la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE):
-
Adultos: 0,8 g de proteínas por kg de peso corporal
-
Personas físicamente activas: 1,2–2,0 g/kg
-
Aumento de masa muscular o fases de dieta: hasta 2,2 g/kg
Ejemplo:
Una persona de 70 kg de peso corporal necesita de media aproximadamente 56 g de proteínas al día; con entrenamiento regular, hasta 140 g.
Posibles consecuencias de la deficiencia o el exceso
Deficiencia de proteínas:
-
Debilidad y pérdida muscular
-
Cicatrización lenta de las heridas
-
Uñas quebradizas, caída del cabello
-
Sistema inmunitario debilitado
-
Cansancio y problemas de concentración
Ingesta excesiva:
-
Por lo general, no supone ningún riesgo para las personas con riñones sanos
-
A largo plazo, cantidades muy elevadas pueden sobrecargar los riñones si al mismo tiempo se ingieren pocos líquidos
-
Una alimentación equilibrada sigue siendo fundamental
Conclusión
La proteína es el principal material de construcción del organismo, indispensable para los músculos, los órganos, la piel, las hormonas y el sistema inmunitario. Una ingesta suficiente de proteínas favorece el rendimiento, la recuperación, el metabolismo y la saciedad. Lo decisivo no es solo la cantidad, sino también la calidad y variedad de las fuentes de proteínas. Una combinación de proteínas animales y vegetales garantiza un aporte óptimo y una salud duradera.
Fuentes
-
Sociedad Alemana de Nutrición (DGE). (2020): Valores de referencia para la ingesta de nutrientes - proteínas.
-
Phillips SM, et al. (2016): Proteínas alimentarias para atletas: de los requisitos a la ventaja metabólica. Appl Physiol Nutr Metab, 41(5), 565–572.
-
Paddon-Jones D, et al. (2008): Papel de las proteínas alimentarias en la sarcopenia del envejecimiento. Am J Clin Nutr, 87(5), 1562S–1566S.
-
Wu G. (2016): Ingesta de proteínas en la dieta y salud humana. Food Funct, 7(3), 1251–1265.